martes 26 de mayo de 2009

Nota de Eduardo Lemaitre

Nota de Eduardo Lemaitre sobre la necesidad de crear el Departamento de Mompox

La propuesta


Introducción


A la memoria de
Miguel Facio-Lince,
el más carismático y el más querido de todos los hombres
públicos del Caribe Colombiano


La presente propuesta sobre la creación del Departamento Especial de Pocabuy, es un trabajo serio que a lo largo de muchos años, lluvias, inundaciones y crecientes y debido a las circunstancias que circuyen nuestra comarca hemos madurado, consultando a muchos habitantes, intelectuales e investigadores de los propios municipios y regiones, históricamente abandonados, pero unidos fuertemente por sentimientos familiares, étnicos, tradicionales, folclóricos, políticos y culturales.
Buscamos con este documento que las autoridades, alcaldes, concejales, ediles, políticos, intelectuales, historiadores, líderes cívicos, investigadores, profesionales, docentes y estudiantes y la comunidad en general reflexionen sobre dos hechos trascendentales, opuestos y decisivos para la región:
Esgrimir, de acuerdo con la Carta Política, la bandera reivindicatoria por los derechos de los pueblos, de su gente y sobre todo de los niños, y salir del atraso ancestral a que hemos sido condenados por el odioso centralismo que corroe la administración pública nacional, y
por el contrario, mantenerse al margen y alejada de una futura escisión del territorio, cuyas ciudades capitales, Cartagena de Indias y Santa Marta, que históricamente han dirigido sus destinos, jamás se han interesado por el desarrollo de las poblaciones y de esta manera condenar para siempre a los niños y a las generaciones a un marginamiento del desarrollo de las civilizaciones de nuestro tiempo.
Es de anotar que, a lo largo de muchas lunas, como dirían nuestros ilustres antepasados Chimilas y Pocabuyes, Zondaguas y Malibúes, hemos sido testigos del trato recibido por nuestros pueblos, de la discriminación y de la falta de oportunidades a que nos han sometido las clases políticas y los nuevos dirigentes enquistados en las grandes urbes, desconociendo las necesidades de las regiones, creando un presente incierto y naturalmente un porvenir poco promisorio para las generaciones que se gestan y vibran en cada rincón de nuestras poblaciones.
Hemos vivido y soportado la precariedad de los servicios públicos, y nos ha tocado recibir migajas y mendrugos que en la lucha por las reivindicaciones de las regiones entregan los mandatarios de turno para apaciguar las gestas libertarias y los reclamos de los pueblos.
El gran reto para nuestras regiones, para Mompox, ciudad valerosa, que en el pasado fue protagonista de una de las gestas libertarias más notorias en tiempos del Virreinato de la Nueva Granada frente al odioso y grosero nepotismo de la Corona española, y El Banco, ciudad futuro, una de las urbes intermedias más modernas que emerge en el contexto regional, y para los municipios ubicados en la llamada depresión mompoxina, es ser protagonistas de su propio presente para columbrar y forjar el porvenir de las nuevas generaciones, mejorar su propio status de vida, propender por los beneficios que da la autonomía, o seguir como los hijos menores de edad, pidiendo limosnas, esperando una dádiva, buscando un mendrugo y haciéndose sus alcaldes los de la vista gorda mientras sus regiones sucumben frente a las adversidades de los signos de los tiempos.
Cabe anotar que quienes han contribuido1 con sus aportes e investigaciones en este Documento, nacidos en las propias entrañas de los pueblos ubicados a orillas del Río Grande de la Magdalena, descendientes de los heroicos chimilas, de los bravos malibúes, de los valientes zondaguas y de los legendarios pocabuyes, sabemos que no hay nada que temer, nada que perder, pero si mucho que ganar, pues no estamos haciendo otra cosa que interpretar los designios de nuestra Carta Magna, y adecuarnos a las necesidades de la época, de la participación, la autonomía y la descentralización.
Frente al atraso no podemos cerrar los ojos, frente al marginamiento y ostracismo a que son sometidos nuestros pueblos en materia de desarrollo no podemos pasarnos a la otra orilla, frente al presente caótico de las generaciones nuestras no podemos soslayar la responsabilidad. Todo lo contrario, debemos luchar unidos, combatir y vencer esas situaciones que se convierten en el lunar de nuestra existencia. De allí esta propuesta, que para muchos será una simple quimera, una pasajera ilusión u otra de las tantas y tantas utopías. Pero de lo que si estamos seguros, es que esta propuesta es seria, factible, viable, democrática, participativa, ciudadana y lo que es mejor, realizable.
He aquí el gran reto. Organizarnos para materializar un sueño de hace casi quinientos años y ganar la autonomía y la independencia del territorio que antiguamente poblaron las heroicas naciones aborígenes o seguir dependiendo de unos departamentos, cuyas capitales y gobernadores, como ha sido tradicional, brindan muy pocas oportunidades a sus habitantes y desconocen los problemas de la región y cuando alguien reclama o protesta por el mal trato que recibimos, entregan una bolsa de caramelos y confites para aguantar nuestras ideas independentistas.
Esta es nuestra primera y excelente oportunidad de verdad verdad. Y hay que iniciarla, venga de donde venga, porque es de la única manera que podemos develar el futuro promisorio para las generaciones presentes y futuras. De no hacerlo, entonces estaremos condenando a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos, y así sucesivamente a un atraso infame para desgracia de nuestras progenies y a una condena histórica de la región por nuestra cobarde actuación. En todo caso, el tiempo inexorablemente será nuestro juez.

Cartagena de Indias, 20 de noviembre de 2004
1 En reuniones y análisis que realizamos en el Apartamento del Dr. Miguel Facio-Lince, en la ciudad de Cartagena, participaron, además del anfitrión, los investigadores Dr. Pablo Miranda de León y Gustavo Toscano.

Posición del Senador Escorcia

Carta enaviada por el Senador Otoniel Escorcia al Senador Miguel Facio Lince, en 1983 sobre la conveniencia e inconveniencia de la Creación del Departamento de Mompox

jueves 13 de noviembre de 2008

Deasde hace varios años se habla de la Separación

Aclaración

A raíz del movimiento de creación de un nuevo departamento conformado por municipios del Sur del Magdalena y de la Isla de Mompox, muchos amigos me han hecho llegar correos y me han llamado para que hable acerca de dicha propuesta y además para aclarar, que dicha iniciativa, tal como se desprende de los documentos que se pueden leer no solo en mi obra EL DEPARTAMENTO DE POCABUY, editado en el 2004, sino también en los archivo de El Tiempo www.eltiempo.com/archivo - Notas de JOCE G. DANIELS G., y en la página http://departamentodepocabuy.blogspot.com/, se podrá comprobar que dicha propuesta no es nueva, por cuando desde hace más de doce añosla veníamos madurando conjuntamente el Senador Miguel Facio-Lince y los investigadores Pablo Miranda de León y Gustavo Toscano. Es facil de comprobar, para lo cual adjuntamos dos recortes de prensa, uno de El Heraldo y otro de El Periódico e Cartagena.
Debido al deceso del senador Miguel Facio-Lince, la propuesta quedo un poco rezagada, no obstante, se publicó el libro arriba mencionado que entre otras cosas recoge lo concerniente a la cración del ente territorial.
A continuación la primera de varias notas que publique en El Tiempo Caribe el día 19 de octubre de 1996

EL DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY

EL TIEMPO CARIBE
Página 2 - 19 de octubre de 1996
Mompox quiere ser nuevamente capital

A raíz de que en los últimos tiempos los gobernantes han buscado fórmulas para desprenderse del sur y dejarlo tirado a la deriva en medio del abandono y la desidia del Estado y el olvido consuetudinario de sus dirigentes políticos que llegan en tiempos electorales en cartas y telegramas y ante la brecha que día a día se abre más y más entre Cartagena y la región un grupo de dirigentes de aquellos lugares blanden la bandera reivindicatoria para que la ciudad de Mompox retome el hilo perdido de su historia y sea la capital, pero no del mancillado y atropellado Departamento de Bolívar, sino del Departamento de Pocabuy, que estaría formado por trece municipios con identidad cultural, económica y tradicional, seis de los cuales serían segregados del también abandonado cono sur del departamento del Magdalena.
El nuevo ente territorial sería el primero de los que seguramente se escindirán del Departamento de Bolívar, cuyas intermedias como Magangué, El Carmen de Bolívar y el Sur-sur observan como Cartagena se alimenta con un opíparo y jugoso presupuesto que es tres veces mayor que el presupuesto de los cuarenta y dos municipios restantes donde se asientan las dos terceras partes de la población, muy a pesar de que tres de sus cuatro senadores y la mayoría de representantes son de las regiones que luchan por su subsistencia.
De acuerdo con el anteproyecto que se viene analizando el Departamento de Pocabuy, cuyo nombre hace honor a la legendaria y enigmática región que habitaron las naciones indígenas Pocabuy, Sondaguas, Chimilas y Malibúes, estaría ubicado entre las márgenes del Río Grande de la Magdalena y río Cesar y cobijaría en su totalidad la Isla de Mompox y parte del Magdalena, donde están los municipios de Talaigua Nuevo, Cicuco, Hatillo de Loba, San Fernando, Margarita y Pinillos en Bolívar y Santa Ana, San Zenón, Pijiño, San Sebastián, Guamal y El Banco, en el Magdalena, que fueron las poblaciones que hicieron parte de la Provincia de Mompox en 1853, en su condición de Distritos.
Aunque muchos habitantes de la ciudad consideran una utopía la pretensión de Mompox de erigirse en Capital de un ente territorial alegando que su clase política no fue honesta con su ciudad y que la abandonó a la corriente sucia del Magdalena pensando más en sus prebendas y beneficios, otros ilustres mompoxinos consideran que La Valerosa si puede esgrimir y luchar para erigirse en Capital y retomar una parte de su historia, pues a lo largo del periodo colonial exigió varias veces a las autoridades de la Corona su separación de Cartagena por el olvido a que la había sometido. A sólo 24 años de haber sido fundada sus habitantes consideraron que lo mejor era que los trasladaran a San Miguel de Tamalameque, en la Gobernación de Santa Marta y en 1780 solicitaron también su separación de Cartagena.
Sus méritos en tiempos de la independencia nunca fueron discutidos. Todo lo contrario fue allí en 1812 donde se expidió la primera Constitución del Estado Cartagena, por primera vez una ciudad de la Confederación adopta el Sistema Federal (1840) contra el centralismo santafereño que a la postre sería acogido por las otras provincias y también fue en Mompox donde se habló por primera vez de autonomía de las provincias y regiones. A lo largo del siglo XIX la ilustre villa fue siempre Capital y lideró el proceso independientista de los Estados Soberanos de la Unión. Ese es el hilo que tratan de retomar los dirigentes que en estos momentos buscan reivindicar una región sometida al más grosero abandono por una clase política que se ha beneficiado electoralmente a lo largo de este siglo. Lo mismo sucede con los municipios del Magdalena que esperan tener una capital a tan sólo media hora de camino y no un poder central a ocho horas de carro que en últimas nunca les solucionará nada. Por eso Mompox, junto con El Banco y las otras poblaciones que hicieron parte de la Provincia a finales de la segunda década del siglo pasado tratan de crear su propio ente, el Departamento de Pocabuy.


San Sebastián de Calamari

viernes 29 de agosto de 2008

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Municipios

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Municipios

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Servicios Básicos

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Servicios Básicos

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Fundamentos Constitucionales y legales

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Fundamentos Constitucionales y legales

Fundamentos Constitucionales y legales

Gentilicios

Los habitantes que conforman el nuevo ente territorial, atendiendo a su formación, según el régimen de la lengua, serán llamados: Pocabuyes o Pocabuyenses.

Fundamento legal de la Propuesta
Los fundamentos jurídicos de la propuesta de creación del Departamento Especial de Pocabuy, se encuentran enmarcados en los postulados de la Constitución Política Nacional, artículos 1, 2, 103, 150 ordinal 4º , 154, 286, 287, 288, 295, 297, 307, y en lo dispuesto en la ley 134 de 1994, artículos 2, 12 inciso “e” y demás normas concordatarias

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Generalidades del Nuevo Departamento

DEPARTAMENTO ESPECIAL DE POCABUY: Generalidades del Nuevo Departamento

Razones que ameritan la creación del Departamento de Pocabuy


Existen muchísimas razones o motivos que ameritan que los habitantes de los municipios del sur del Magdalena y de la isla de Mompox, abandonados, discriminados y marginados históricamente de los poderes centrales, en aras de avizorar para las generaciones presentes y futuras un bienestar y status de vida mejor, y de acuerdo con los postulados de la Carta Política y las leyes que regulan la materia blandan la bandera reivindicatoria de la autonomía por la creación del Departamento Especial de Pocabuy.
Es de anotar que las ciudades de Mompox y El Banco, villas muy cercanas y afines a lo largo de las dos últimas centurias, lo mismo que las poblaciones que las circuyen, la constante ha sido el atraso atávico y el abandono grosero a que las han sometido las gobernaciones de Santa Marta y Cartagena, al recibir migajas y migajas que las convierten en pueblos fantasmas al no haber obras para el desarrollo ocasionando a veces migraciones de sus habitantes porque no columbran fuentes de trabajo y tampoco existe interés por parte del gobierno para generarlas.
Un ejemplo de ese atraso ancestral, es palpable con el gas natural del que vienen gozando desde hace varios años las ciudades del Caribe colombiano y que es una de las principales fuentes de energía, apenas llegó al municipio de Santa Ana hace unos pocos años gracias a la gallarda iniciativa del alcalde de esos momentos que no veía otra salida que jalonar el desarrollo de su territorio y no esperar a que los mandatarios de Santa Marta, sumergidos en el paquidérmico burocratismo hicieran los estudios de población, usuarios y factibilidades. Sin embargo, a la fecha de este Documento, existen municipios en la Isla de Mompox, que no cuentan con la inevitable gasificación, a pesar de que en Campo Cicuco, se encuentran los más ricos yacimientos de gas natural de la región.
Solo con la autonomía, que es la potestad que dentro de un Estado tienen municipios, provincias, departamentos, regiones u otras entidades para regirse mediante normas y órganos de gobierno propios, los municipios afectados con la creación del ente territorial podrán cantar el epinicio de la victoria, pues no habrá zona vedada a los privilegios. Desde sus capitales, hasta el más humilde de su caserío o conglomerado podrá acceder a los beneficios y contar con los servicios públicos necesarios para la subsistencia.
En fin ese atraso ancestral y las razones que exponemos a continuación, es lo que nos ha llevado a proponer la creación del Departamento Especial de Pocabuy, cuyas capitales serían las ciudades de Mompox y El Banco, la primera por su tradición histórica y su amplio prestigio internacional y la segunda, por lo que representa en la modernidad para jalonar el proceso reivindicatorio de los municipios aludidos.

Históricas

Desde la fundación de la ilustre Villa de Santa Cruz de Mompox, en su condición de Provincia, cuya jurisdicción competía y limitaba con las Provincias Cartagena de Indias y con Santa Marta, mantuvo estrechas relaciones con los pueblos y villas que crecieron a su alrededor, más por inercia y voluntad de sus habitantes que por la mano del gobierno, que en los últimos tiempos ha esgrimido como defensa al prepotente centralismo la frase “que es una zona anegadiza y lejana”.
Es importante saber que el centralismo de las capitales, les viene desde los tiempos de la colonización en que ambas se erigieron como las sedes de los gobiernos de las Gobernaciones de Santa Marta y de Cartagena de Indias, que eran las únicas del Nuevo Reino de Granada.
En el caso de la gobernación de Cartagena de Indias, en 1564, debió enfrentar el primer brote separatista de los habitantes de la ciudad de Mompox, apenas 24 años después de fundada, en que sus relaciones se hicieron “tan tensas que los habitantes de la ciudad valerosa le solicitaron al rey que los trasladara a la Villa de San Miguel del Toro de Tamalameque en la Gobernación de Santa Marta, creada a finales de 1524”17.
La historia de los pueblos de la región, sumergida en documentos de conquistadores, en cartas de gobernadores, en minutas de escribanos que reposan en los anaqueles y plúteos de los archivos de Mompox, Cartagena y Santa Marta, parece que fuera una sola. Por la franja de las villas de Nuestra Señora de la Candelaria de El Banco, Nuestra Señora del Carmen de Barranca Bermeja (Guamal), Santa Ana de Buenavista, Santa Bárbara de Pinto, Pijiño del Carmen, San Sebastián de Michichoa y San Zenón de Navarro, refundadas, organizadas y reglamentadas por don Fernando de Mier y Guerra, cuya sede administrativa y permanente desde 1745 hasta 1770, fue la Villa de Mompox por orden expresa del Virrey. Jurisdicción que siglo y medio después, de 1910 a 1914, con la creación del Departamento de Mompox, ejercería La Valerosa, incluyendo también los vastos territorios de la Provincia de Ocaña.
En tiempos precolombinos, las propias tribus pertenecientes a las valientes naciones Chimilas y Malibúes, Pocabuyes y Zondaguas, se hermanaron tanto que fueron ellas quienes se opusieron por más de treinta años a la penetración de Yuma por parte de los invasores. Según cuentan los cronistas, desde el 1 de abril de 1501, fecha en que Rodrigo Galbán de Bastidas, descubre el inmenso mar de aguas dulces y lo llama Río Grande de la Magdalena, hasta que Jerónimo de Melo logra remontarlo en 1533, se realizaron más de cien expediciones para adentrarse, pero siempre encontraron el escollo de la indiada que cada treinta o cuarenta leguas tenía montada una trinchera. Los descendientes de esas mismas naciones darían paso a tantas y tantas poblaciones, cuya vida y desarrollo estaría emparentada con el inusitado crecimiento de la ciudad de Mompox, cuya grandeza y prestigio a lo largo de tres siglos sería determinante, que desde los primeros champanes, hasta los últimos buques de vapor que debieron someterse a las políticas fluviales y al gravamen de la boga, tributo impuesto por el ayuntamiento de la ciudad.
El oro, una de los principales objetivos del descubrimiento del Nuevo Mundo, también fue una de las principales actividades de la ciudad de Mompox, pues la fortaleció como centro del movimiento mercantil, tanto legal como de contrabando. De todos los rincones de la patria llegaban mercaderes en champanes con bultos de tela y de sacos de harina para canjearlos por castellanos, tomines y doblones. Nació la orfebrería que le daría tanto prestigio a sus artistas en las cortes europeas.
En fin, la Villa de Santa Cruz de Mompox, acaudilló el progreso de la región con la primera Sociedad Económica de Amigos del País, la instalación de muelles y astilleros, se fundó la primera Universidad que ubicaría a la ciudad en el primer lugar en materia educativa, no solo en el Caribe colombiano, sino en todo el territorio nacional, pues fue de allí, del Colegio Universidad “San Pedro Apóstol”, de donde surgieron los primeros juristas, filósofos, médicos, gramáticos, pedagogos y políglotas de esta parte del mundo.
A la ciudad se le abona que fue en sus casonas de aldabones de hierro y paredes gruesas de argamasa donde germinaron las primeras luces independentistas que se materializarían en la creación de la Confederación Granadina y posteriormente con los Estados Unidos de Colombia, que no fue otra cosa que el levantamiento del pueblo contra el odioso centralismo santafereño.
Mompox, la ilustre y blasonada villa, en otras épocas fue la ciudad a donde acudían los habitantes de la región en busca de algún aliciente, atrajo a los de su región y también a pobladores de otras regiones, entre esos los pueblos del sur del Magdalena, que sintieron y vivieron en todo su rigor el centralismo samario, que raras veces se ha preocupado por la suerte de las poblaciones ubicadas más allá de los confines de la zona bananera.
Mompox como El Banco, Guamal y Pinillos, Talaigua y San Sebastián, Cicuco y Santa Ana, Pinto y San Fernando, San Zenón y Margarita, Hatillo de Loba y Pijiño, vivieron los fatídicos tiempos de las vacas flacas en la centuria pasada, manejadas a distancia por unas clases políticas roñosas y tradicionales. Con el surgimiento de la descentralización y el fortalecimiento del municipio, comprometiendo el poder local con la elección de sus gobernantes, comienza a notarse un avance sustancial en las poblaciones del país y en especial en las que acordonan el territorio del proyecto de creación del Departamento Especial de Pocabuy.
No ha sucedido así con los jefes de la administración departamental, pues hay muchos factores que inciden en un compromiso real entre el gobernante con los habitantes de municipios lejanos.

Geográficas

Existen razones territoriales y geográficas muy especiales que obligan a la creación por parte del Congreso de la República del Departamento Especial de Pocabuy, unas con respecto a Cartagena de Indias y a Santa Marta y otras concernientes a las Capitales del nuevo ente territorial.
Una de las causas que más entraba la administración de los municipios de la zona en mención es la distancia que existe entre ellos y las capitales actuales. Para realizar una diligencia el alcalde de El Banco, por muy mínima que sea, en la ciudad de Santa Marta, además del largo y agotador viaje que debe realizar, debe ocupar un mínimo de dos días y la mayoría de las veces, después de esperar por espacio de varias horas a que el funcionario salga de una reunión, regresa con las manos limpias a su municipio. Otro tanto sucede con el alcalde de Mompox y de los demás municipios que deben desplazarse a las respectivas capitales a hacer colas y esperar a que los funcionarios, después de sus agotadoras jornadas de reuniones y reuniones, les digan que no los pueden atender.
Según el gráfico de las distancias existentes entre el municipio más lejano y las capitales, el tiempo máximo que podría emplear un alcalde para llegar a Mompox o El Banco, sería de cincuenta minutos. Aunque la distancia máxima entre Santa Bárbara de Pinto y el Banco, podría ser de 90 minutos y entre Pinillos y Mompox, podría ser de 100 minutos.
Realmente si hay una región ideal, por su topografía para un nuevo reordenamiento territorial de acuerdo con lo dispuesto en la Carta Magna y según el espíritu del legislador, de crear células pequeñas de fácil acceso a la comunidad para una eficiencia de la prestación de los servicios públicos y mejorar el bienestar de la comunidad, es el territorio del Departamento Especial de Pocabuy.
Todas las poblaciones quedan cercas, y en todas ellas el alma y la vida se las da el Río Grande de la Magdalena, su medio expedito de comunicación, por lanchas, chalupas, remolcadores o canoas. Cada población es el espejo de otra. Y cada una de ellas conserva aún sus cuerpos de agua, ciénagas y jaguüeyes, rodeados de bosques tupidos y árboles maderables. En fin, la distancia mayor podría ser, como dirían nuestros abuelos, dos tabacos en burro.

Culturales

Existen estrechos lazos de identidad cultural entre los habitantes de los municipios que habitan el territorio demarcado para la creación del Departamento Especial de Pocabuy, que se traduce en las costumbres, tradiciones, dialecto, aires musicales, modos de vida, folclor, forma de vestir, comidas, dialecto, ambiente y todo cuanto hace el hombre por mejorar o por destruir la naturaleza.
Ese conjunto de rasgos propios de los habitantes de la región que los nos frente a los demás nos viene desde hace muchos siglos, pues de acuerdo con los cronistas e investigadores, es una de las pocas regiones que aún conserva el sentido espiritual de pertenencia y el concepto social de autenticidad. Cada nativo, ancestros y descendientes, lleva y siente en sus venas la fuerza y llamada de la sangre chimila o malibú, zondagua o pocabuy , la que defienden y exponen en los lugares más lejanos de la patria.
Esa identidad y autenticidad que nos distinguen en el contexto regional y nacional como miembros de una cofradía, por ejemplo de la Taruya, no es nueva. Es toda una tradición que arranca muchos, pero muchos siglos antes de la llegada de los españoles, cuando nuestros ancestros eran los amos y señores de Yuma, cuando eran realmente anfibios, pescadores y agricultores, viajaban en canoas y la naturaleza aún no se había contaminado.
Nos identificamos con las canciones del admirado y querido maestro José Barros y cantamos como canciones nuestras La piragua y Mompoxina, defendemos como patrimonio nuestro el rico folclor, la cumbia, el chandé, las farotas, la tambora, el fandango y todas aquellas variaciones musicales y artísticas que la genialidad de nuestros creadores imprimen.
Mantenemos como parte de nuestra esencial autenticidad la viuda de carne salá, el pebre de galápago, el cabez e’ gato de mafufo, el sancocho de pescado, el arroz de frijol, el dulce de guandú, el mote de bagre, el esmechao de pernil de ponche, el rungo de cabeza de cerdo ahumao.
Nos enorgullecemos cuando alguien nos dice que pertenecemos a familias de pescadores; que celebramos las fiestas de la Candelaria, que participamos con entusiasmo en la procesión de la Virgen del Carmen, que en tropel llegamos a las corralejas de Santa Ana, que esperamos con ansiedad las fiestas de San Martín de Loba, que en enero todos llegamos con esperanzas a San Sebastián, que acudimos como en otras épocas a lomo de jaco lo hicieron nuestros abuelos, a la Semana Santa de Mompox a comer rajuñao.
Nos ufanamos de haber estudiado en el Colegio Pinillos, en la Normal de Mompox o en las escuelas y colegios oficiales y privados de nuestras poblaciones y recordamos con cariño a nuestros profesores, maestras y maestros, que nos enseñaron las primeras letras en la cartilla de cartón y luego con la paciencia del gato nos llevaron de la mano para los primeros garabatos.
Sentimos y llevamos en nuestra alma el aroma fresco de las taruyas y evocamos las leyendas y los mitos que a lo largo de muchos siglos se forjaron en las tibias y turbias aguas del Río Grande de la Magdalena, cuando era surcado por champanes y canoas, lanchas y buques de vapor, balsas y bongoes y desde la orilla les decíamos adioses de cumplidos a los pasajeros o nos lanzábamos al agua para asirnos de las llantas que iban a sus costados como medio de defensa. En fin, el río es nuestra vida y es nuestra mejor carta para identificar nuestras razones culturales. Esa es nuestra autenticidad cultural.

Discriminación económica

De acuerdo con los informes de las administraciones municipales, de todo el país y en especial de la región llamada a erigirse en el Departamento Especial de Pocabuy, la inevitable discriminación a que son sometidos sus proyectos y planes para el desarrollo por los funcionarios de los entes de planeación departamental y nacional, es una de las razones más poderosas que motivan a aspirar a la autonomía para manejar sus propios recursos.
Los Departamentos, de acuerdo con la Constitución tienen autonomía para la administración de los asuntos seccionales y la planificación y promoción del desarrollo económico y social dentro de su territorio en los términos establecidos por la Constitución.
Si lo único que hacen los departamentos, con respecto a los municipios es ejercer funciones administrativas de coordinación, complementariedad de la acción municipal, de intermediación entre la Nación y los municipios y de prestación de los servicios que determinen la Constitución y las leyes, para los 14 municipios del nuevo ente territorial es mucho mejor que esas funciones estén cerca de ellos, por obvias razones de control, trasparencia y agilidad en el manejo de sus propios recursos.
Para los municipios es mucho mejor que la oficina de Planeación Departamental, que viene siendo el enlace entre la Nación y los entes municipales, este cerca, cerquita, por la presentación de los proyectos, el fácil acceso y además, porque los funcionarios estarán comprometidos con el desarrollo de la infraestructura de la región.

Políticas

Realiza un papel importantísimo en la vida de los departamentos el juego de las ideas políticas, entendidas estas como aquellas que estudian las relaciones entre los asociados y entre éstos y sus gobernantes y en especial para analizar los objetivos, fines, metas visión y misión del ente territorial y la prestación de eficientes servicios públicos a la comunidad y el manejo de los recursos con justicia, equidad, firmeza, imparcialidad y transparencia. En este sentido la razón política, se entiende como el comportamiento ético y moral del funcionario frente a la cosa pública y frente a los miembros de la comunidad, respetando sus derechos, y en especial los Derechos Humanos
17 Borrego Plá, María del Carmen: “Mompox y el control de la boga en el Magdalena”, Documento Inédito, Barcelona, 1984.

Servicios Básicos



Son Servicios Básicos, aquellos servicios que para la comunidad son necesarios para su propia subsistencia y que se prestan de común a los habitantes de una ciudad, pueblo, o caserío para su goce y usufructo.

Son servicios básicos, entre otros:

Gas domiciliario, es uno de los más importantes servicios básicos para la subsistencia de cualquier comunidad, en este sentido, todas las cabeceras de los municipios, las poblaciones y caseríos deben gozar de este servicio, por cuanto en la isla de Mompox, en Campo Cicuco, se encuentran grandes y ricos yacimientos gasíferos.
Telecomunicación y correos, transmisión de palabras, sonidos, imágenes o datos en forma de impulsos o señales electrónicas o electromagnéticas. Los medios de transmisión incluyen el teléfono (por cable óptico o normal), la radio, la televisión, las microondas y los satélites. La mayoría de municipios no cuenta con este servicio y donde existe no es eficiente. Con respecto al correo, existen empresas de correos, local, regional, nacional e internacional.
Energía electricidad, conjunto de instalaciones que se utilizan para transformar otros tipos de energía en electricidad y transportarla hasta los lugares donde se consume. La generación y transporte de energía en forma de electricidad tiene importantes ventajas económicas debido al coste por unidad generada. Las instalaciones eléctricas tienen seis elementos principales: la central eléctrica, los transformadores, que elevan el voltaje de la energía eléctrica generada a las altas tensiones utilizadas en las líneas de transporte, las líneas de transporte, las subestaciones donde la señal baja su voltaje para adecuarse a las líneas de distribución, las líneas de distribución y los transformadores que bajan el voltaje al valor utilizado por los consumidores. Aunque algunos municipios se encuentran en la red de electrificación, otros gozan del servicio de manera precaria, a eso se suma que existen fallas ocasionando cortes de manera permanente.
Iluminación Pública, muy pocos municipios tienen una eficiente iluminación pública.
Agua Potable, aunque la mayoría de poblaciones y cabeceras municipales tienen acueductos, el servicio de agua potable no existe. Las plantes se abastecen del agua del río y le realizan un tratamiento artesanal al agua.
Alcantarillado, en muy pocas cabeceras y poblaciones hay alcantarillado. La mayoría de poblaciones usan el sistema de letrinas.
Educación, los principios fundamentales del sistema educativo colombiano están recogidos en la Constitución política de Colombia y en la Ley General de Educación de 1993. Esta Ley señala las normas generales para regular el Servicio Público de la Educación y se fundamenta en los principios de la Constitución política sobre el derecho que tiene toda persona a recibir educación. La Constitución, en su artículo 67, dice lo siguiente: “La educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social... Formará al colombiano en el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia. El Estado, la sociedad y la familia son responsables de la educación, que será obligatoria entre los cinco y los quince años de edad y que comprenderá, como mínimo, un año de preescolar y nueve de educación básica mínima.
La educación será gratuita en las instituciones del Estado. La nación y las entidades territoriales participarán en la dirección, financiación y administración de los servicios educativos estatales en los términos que señalen la Constitución y la Ley”. El artículo 68 refiere las condiciones para la creación y gestión de los establecimientos educativos: “La comunidad educativa participará en la dirección de las instituciones de educación. La enseñanza estará a cargo de personas de reconocida idoneidad ética y pedagógica. Los padres de familia tendrán derecho a escoger el tipo de educación para sus hijos menores. En los establecimientos del Estado ninguna persona podrá ser obligada a recibir educación religiosa”. La Constitución establece también que el Estado garantiza las libertades de enseñanza, aprendizaje, investigación y cátedra.
Salud Pública, protección y mejora de la salud de los ciudadanos a través de la acción comunitaria, sobre todo por parte de los organismos gubernamentales. La salud pública comprende cuatro áreas fundamentales: 1) fomento de la vitalidad y salud integral; 2) prevención de lesiones y enfermedades infecciosas y no infecciosas; 3) organización y provisión de servicios para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, y 4) rehabilitación de personas enfermas o incapacitadas para que alcancen el grado más alto posible de actividad por sí mismas. La presencia de estas cuatro importantes áreas entre las preocupaciones de las instituciones de salud pública quedó de manifiesto a escala mundial en 1948, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó en su definición de salud el bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de dolencias o enfermedades. En las cabeceras municipales existen hospitales de 1 y 2 nivel.
Pavimento, sistema de revestimiento que conforma el suelo transitable de cualquier espacio construido. El pavimento no es un lujo, es una necesidad para cualquier población, ella le da presencia y además contribuye a la estética de la ciudad.
Parques y sitios de recreo, en su mayoría, tanto las ciudades cabeceras, como los municipios y corregimientos cuentan con pequeños parques y sitios de recreación que no son suficientes para los pobladores. A eso se suma que dichos lugares de esparcimiento se encuentran ubicados en pequeñas áreas en las plazas públicas.

RECURSOS


A pesar de ser una de las regiones que presenta un panorama desolador en materia de vías carreteables, en salud pública por la falta de hospitales, educación por la carencia de escuelas, colegios e instituciones de educación superior, y ser también una de las regiones más atrasadas en materia de obras de infraestructura y a donde raras veces llega la mano del gobierno, es quizás una de las zonas más ricas en recursos naturales renovables y no renovables.
1º Hídricos. La región es altamente anegadiza, rica en cuerpos de agua y en peces. El Río Grande de la Magdalena, el Río Cesar, los caños de Guataca, Violo, Chicagua, Chilloa y las ciénagas de Zapataosa, Garumo, Casanga, Pijiño, Jaraba, Arenal, Bocachica, el Encanto, Corralito, el Limón, las Tortugas, Caño Hondo, Caimanera, Iguana, Morrocoyal y el Rabón, son entre otros, elementos que le dan identidad a la región. Algunas ciénagas y caños hay que repoblarlos de especies nativas o foráneas y otras se podrán aprovechar para generar energía hidráulica.
2º Íctios. Los cuerpos de agua debido a la contaminación que ha sufrido el país y a las continuas sequías se han empobrecido en peces, no obstante aún se encuentran especies útiles, comestibles y nativas como bocachico, cororncoro, manatí, bagre, moncholo, galápagos, bárbules doradas, iguanas, babillas y caimanes. En los últimos tiempos ha habido campañas de repoblamiento con especies foráneas, entre ellas la cachama, parecida a la mojarra.
3º Mineros. La minería es notoria, pues existen minas de yeso, el carbón y la caliza en los municipios del sector del Magdalena, el petróleo en Cicuco y Talaigua, el gas natural en Cicuco y en algunos municipios del Magdalena y en Hatillo de Loba, la veta más grande y más rica en oro de altísima calidad del país.
4º Forestales. Es una región rica en bosques maderables, como solera, carreto, tolúa, cedro, roble y palmeras.
5º Agrícolas. La agricultura es una de las principales actividades de los habitantes de los municipios mencionados. Se cultiva yuca, ñame, arroz, sorgo, frijol, tomate, mango, limones, naranjas, ciruelas, coco, patillas, melones, papayas y coco.
6º Ganaderos. La ganadería que en otras épocas fue unas de las principales actividades de la región, en los últimos tiempos ha tenido un bajón, debido a múltiples circunstancias, entre ellas la inseguridad y el conflicto que afecta a la mayor parte del país. No obstante, aún se mantiene aunque en menor escala.
7º Artesanales. La artesanía ocupa un renglón importante para la actividad económica de la región. Se produce mochila, atarrayas, chinchorros, esteras, escobas, aguaderas, abanicos, hamacas, abarcas, sandalias, sillas típicas, mecedoras y muchos productos más.
8º Turísticos. El turismo que solo se realiza en Mompox, podría extenderse hasta las otras poblaciones, mediante una red de organización de festivales, ferias y fiestas patronales, naturalmente que ampliando y adecuando las vías de acceso.
9º Infraestructura Las ciudades llamadas a ser capitales del Departamento Especial de Pocabuy, Mompox y El Banco, aunque no cuentan con la infraestructura necesaria para cumplir las exigencias que les da la categoría de ser sedes del gobierno, si tienen las edificaciones propias para adecuarlas y prestar un eficiente servicio. Además, en aras de la participación, en algunos municipios, según sus recursos podrían funcionar secretarías de despacho.
10º Humanos. Posiblemente con el mejor recurso que cuenta la región es con el recurso humano. Profesionales del derecho, la medicina, las ingenierías, matemáticos, literatos, periodistas, investigadores, escritores, historiadores, lingüistas, maestros en ciencias de la educación, folclorólogos, religiosos, políticos, estadistas, y todo cuanto el espíritu humano y las universidades pueden aportar al intelecto. En el país y en el exterior se encuentra una prolífica gama de intelectuales de esta región que sumados a los residentes y a los que se vienen formando copan las exigencias propias para una buena administración.

BENEFICIOS

Qué gana el nuevo ente territorial
Beneficios

Con la creación por parte del Congreso de la República del Departamento Especial de Pocabuy, son muchos los beneficios que obtendrá la región, su gente, sus ciudades y poblaciones, el medio y todo el conjunto del territorio. Entre otros beneficios, están:
1. La autonomía, que es la potestad que dentro de un Estado tienen municipios, provincias, regiones u otras entidades, para regirse mediante normas y órganos de gobierno propios.
2. El manejo de los recursos de ley, Las personas elegidas por el conglomerado manejarán los recursos de ley que por la población recibe cada ente territorial, en proyectos y programas propios de la región.
3. Se acortan las distancias. Los funcionarios de los municipios no serán sometidos a los rigores de las distancias y el tiempo, por cuanto podrán realizar sus diligencias en el menor tiempo posible.
4. El tren burocrático. Exigencia propia de nuestro tiempo. Se generarían muchos cargos, los de elección popular, los de carrera administrativa y los de libre nombramientos y remoción. La burocracia hay que verla desde dos puntos:

a) De elección popular:
a) Gobernador
b) Dos representantes por ley
c) Un mínimo de 11 diputados, de acuerdo con la ley.

b) De elección indirecta:
a) Magistrados de los Tribunales de Justicia, Contencioso Administrativo y Judicatura.
b) Contralor Departamental.
c) Procurador
d) Registradores delegados

c) Libre nombramiento y remoción.
Todos aquellos cargos propios y necesarios para el ejercicio de la función pública.

5. Desarrollo de proyectos y programas autóctonos y necesarios para la región, tales como la Recuperación del Ríos Grande de la Magdalena, la construcción de vías, la instalación de polos de desarrollo y el aprovechamiento de los recursos con que cuenta la región.
6. Categoría. De acuerdo con el artículo 1º de la ley 617 del 2000, quedaría en la Tercera Categoría, ya que su población se encuentra entre 100.001 y 390.000 habitantes. Y según el Acto Legislativo 01 de 2003, elegiría 11 diputados.

miércoles 27 de agosto de 2008

Generalidades del Nuevo Departamento

Generalidades
del nuevo ente territorial

Nombre
Departamento Especial de Pocabuy

Capitales
Mompox, capital, sede del Gobierno
El Banco, capital, sede co-administrativa

Población
271.362 habitantes

Extensión territorial
6.241 Kms²

Entes Municipales
14 Municipios
Gentilicio
Pocabuyes

Municipios segregados
De Bolívar: Cicuco, Hatillo de Loba, Margarita, Mompox, Pinillos, San Fernando y Talaigua Nuevo.

Del Magdalena
El Banco, Guamal, Pijiño del Carmen, Santa Bárbara de Pinto, San Sebastián, Santa Ana y San Zenón.

Límites
Por el Norte: Departamentos de Bolívar y Magdalena
Por el Sur: Departamento de Bolívar
Por el Este: Departamento del Cesar
Por el Oeste: Departamento de Bolívar

Economía
Agricultura, minería, ganadería, pesca, turismo, artesanía, comercio.
Ríos
Magdalena, Cauca, Violo, Cesar, Chicagua, Limón, Guataca.
Cuerpos Hídricos
Guamal, Zapatosa, Pijiño, Jaraba, Cañohondo, Playafuera, Pinto, Pajará.
Aeropuertos
Mompox, El Banco, Cicuco, Guamal

Administración
Gobernador
Asamblea de Diputados
Corporación Popular co-administrativa compuesta de un mínimo de 11 miembros
Representantes al Congreso
2 Representantes a la Cámara de acuerdo con la ley

Tribunales
Administrativo, de Justicia, Judicatura
Hospitales
De 1º nivel 25
De 2º nivel 2
Instituciones Educativas Oficiales
65 instituciones con el ciclo de preescolar, básica, primaria y secundaria y media académica y vocacional
Escuela Normal Superior
1 Escuela Normal Superior

Universidades Oficiales
No hay. Existen Programas de estudios a distancia de Instituciones oficiales y privadas
Emisoras
Mompox, El Banco, Pijiño, Talaigua, San Sebastián, Cicuco, Guamal, Santa Ana
Ciudades Patrimonio
Mompox, Patrimonio Histórico Mundial
Atractivos
Semana Santa, Carnavales de gallegos, Festival de la Cumbia, Festival de la Tambora, Festival de la Cultura Anfibia, Festival del Chandé, Festival de la Naranja, Festival del Bocachico, fiestas patronales y fiestas en corralejas
Museos
Museo de arte religioso de Mompox